(por la mañana)
Sin tomar café las mañanas parecen más largas. Se pasean ante nosotros con un rítmo plomizo, pausado y pesado. Es en estos momentos en los que nos vemos envueltos en sensaciones contrarias de pesadez y agetreo. Como esta servilleta, estática hasta la llegada de mi mano que ahora raya con un boligrafo su superficie.
Ha comenzado el día. Bienvenido.
(por la noche)
El día tras amanecer se ha apresurado en pasar de largo por delante de mi vida. El cansancio matutino se fue esfumando cual bruma con la subida del sol. A partir de ese momento estaba preparado para todo. Me encanta que haga frío, me hace sentir vivo, activo, eficaz. Pasear por las calles llenas de obras y transeuntes que buscan un punto de calor en su cuello y el descanso de su lugar de trabajo. Todos pasan incoscientes de quién soy, de qué puedo llegar a ser. Se deslizan por la ciudad dejando un rastro invisible, imperceptible. De este modo llegué al medio día con la tranquilidad de que nada me preocuparía hoy. Vencer los problemas, aunque sólo sea por un día, es una sensación increible. No obstante sigo empeñado en que todos esos "problemas" no son más que excusas que yo mismo me pongo para demostrarme que tengo que seguir adelante, que tengo que progresar, mejorar.
Hoy ha sido un día en el que yo he pasado desapercibido hasta para mí mismo, sólo el frío me ha conseguido encontrar.
¿Se adapta esto a la realidad? ¿Es mi diario lo que escribo? Quizás el día ha sido más activo de lo que refleja el texto. Las relaciones sociales han sido intensas y han hecho que mi conciencia se relajen, de ahí mi falta de entusiasmo, que es muestra del bienestar que siento en un día en el que la monotonía me ha hecho salir de la costumbre. El frío ha entrado en mi cuerpo y me ha hecho sentir bien, ¿qué más puedo pedir?
Rey sombra
miércoles, 20 de diciembre de 2006
martes, 19 de diciembre de 2006
lunes, 18 de diciembre de 2006
Otro día más.
Tras las conversaciones el tiempo nos acompaña como el más fiel de los escuderos. Aparece junto a nosotros, recordándonos que ya no volveremos atrás, que la conversación murió. Una vez, sino recuerdo mal, un amigo me comentó que en realidad todos éramos más de uno, es decir, como mínimo dos... Yo soy y soy Yo. Tenemos la facultad de estar en desacuerdo hasta con nosotros mismos y lo que para mí en un día como el de hoy pintaba como melancolía se ha convertido en hastio, para transformarse después en indiferencia. A medida que ha ido avanzando el día, mis sentimientos han caido sucumbidos ante la hora de la siesta, tan grata en estos meses en los que el frío hace que el sol se agradezca. Aún así, con la caida de la noche las divagaciones han sido mínimas, gracias a que se ha procurado evitarlas. Mi día lleno de monotonía pasa delante mía y no deja ni rastro, simplemente el leve rumor de que este ha sido igual que cualquier otro día, que no traerá nada nuevo, ni eliminará algo ya existente. Cada vez me voy aferrando más a esta sensación... "Y mientras va pasando el tiempo... otro día más"
domingo, 17 de diciembre de 2006
¿Lo ves ahora?
Ven. Siéntate conmigo. Relájate. Abre los ojos, ¿lo ves?. Está ahí. ¿Es que acaso aún no lo ves? Abre un poco más los ojos. Todo lo que puedas. ¿Lo ves ahora?... No me puedo creer que no lo veas, es... es enorme, y está justo delante tuya. Quizás no sean los ojos los que debas abrir. Quizás sea la mente lo que debas abrir. Abre tu mente. Ya... ya sé que te puede sonar tópico. Incluso cómico. Pero mira. Mira como yo lo hago. Estás sentada junto a mi y vemos cosas diferentes... Eso puede decir muchas cosas, pero te ayudaré a ver lo que yo veo. Enciéndete un cigarrillo. Saborea una calada... Mira el humo... ¿qué ves?... Exacto, pero...¿qué hay detrás?...Vas bien, aunque... ¿dónde están las estrellas?... Bueno y la última pregunta. ¿Qué es el universo?... No sabes. La verdad... yo tampoco sabría dar una respuesta correcta, pues no soy científico, más no obstante si soy consciente de su magnitud. El Universo.
Tenémos la oportunidad de contemplarlo, aquí, juntos. ¿Qué más puedes pedir? Estás contemplando algo maravilloso, increíble. Somos, o creemos ser, los únicos seres de este planeta, de esta galáxia... del universo, que estamos contemplando esto y somos conscientes de ello. ¿Lo ves ahora?... Claro que sí... Disfrútalo, aunque es triste pensar lo anterior, poruq las casualidades dadas en la tierra para que surgiera vida fueron muchas, pero te aseguro que hay más planetas en el universo... Disfruta, estás viendo el universo y en este momento es todo tuyo. Deslízate. Siente como pasa el tiempo, la gravedad que te atrae hacia el suelo de esta azotea. Observa las estrellas. Imagina como son. Mira como eran. Detente por un segundo en pensar que eso es lo más parecido al cielo de los cristianos y lo estás contemplando junto a mí... Cierra los ojos. Recuerda las estrellas.
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Eso es. Ahora todo el universo es nuestro. Está en nuestras cabezas, estamos juntos. Ambos participamos en ese universo, somos conscientes de la misma realidad y la hemos observado juntos, hemos visto la inmensidad y nos hemos sentido superiores.
Ahora..... Abre los ojos. Vuelve a contemplarlo y siéntete insignificante, porque todo eso que has imaginado jamás lo vas a contemplar. Es un sueño que se le escapa al mundo de los sueños. Con imágenes que solo pernecen a ese mundo... Pero tranquilízate. Mira a tu alrededor. Aún sigues formando parte de ese uiverso... estás aquí. Mírame, te estaré mirando. Puede que lo hayas entendido, pero mírame y entonces lo comprenderás... ¿Qué ves?... Soy Yo. Yo soy, tambien formo parte de este universo, lo he mirado junto a tí, ¿lo recuerdas?... Enciéndeme un cigarrillo, otro para tí sí quieres... Relájate, hemos visto la inmensidad, observamos el universo juntos. Vimos el cosmos y caímos como el carro de Platón. Nos perdimos en este mundo en el que sólo nos puede quedar mirarnos... Tranquilízate... Tienes el universo delante tuya y está a tu disposición, ¿lo ves ahora?
Tenémos la oportunidad de contemplarlo, aquí, juntos. ¿Qué más puedes pedir? Estás contemplando algo maravilloso, increíble. Somos, o creemos ser, los únicos seres de este planeta, de esta galáxia... del universo, que estamos contemplando esto y somos conscientes de ello. ¿Lo ves ahora?... Claro que sí... Disfrútalo, aunque es triste pensar lo anterior, poruq las casualidades dadas en la tierra para que surgiera vida fueron muchas, pero te aseguro que hay más planetas en el universo... Disfruta, estás viendo el universo y en este momento es todo tuyo. Deslízate. Siente como pasa el tiempo, la gravedad que te atrae hacia el suelo de esta azotea. Observa las estrellas. Imagina como son. Mira como eran. Detente por un segundo en pensar que eso es lo más parecido al cielo de los cristianos y lo estás contemplando junto a mí... Cierra los ojos. Recuerda las estrellas.
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Eso es. Ahora todo el universo es nuestro. Está en nuestras cabezas, estamos juntos. Ambos participamos en ese universo, somos conscientes de la misma realidad y la hemos observado juntos, hemos visto la inmensidad y nos hemos sentido superiores.
Ahora..... Abre los ojos. Vuelve a contemplarlo y siéntete insignificante, porque todo eso que has imaginado jamás lo vas a contemplar. Es un sueño que se le escapa al mundo de los sueños. Con imágenes que solo pernecen a ese mundo... Pero tranquilízate. Mira a tu alrededor. Aún sigues formando parte de ese uiverso... estás aquí. Mírame, te estaré mirando. Puede que lo hayas entendido, pero mírame y entonces lo comprenderás... ¿Qué ves?... Soy Yo. Yo soy, tambien formo parte de este universo, lo he mirado junto a tí, ¿lo recuerdas?... Enciéndeme un cigarrillo, otro para tí sí quieres... Relájate, hemos visto la inmensidad, observamos el universo juntos. Vimos el cosmos y caímos como el carro de Platón. Nos perdimos en este mundo en el que sólo nos puede quedar mirarnos... Tranquilízate... Tienes el universo delante tuya y está a tu disposición, ¿lo ves ahora?
martes, 12 de diciembre de 2006
Ya es hora de empezar.
Ha amanecido a la hora que lo suele hacer todos los días. Pero este día ha tenido algo distinto, algo que ha hecho que yo ya no sea el mismo. Hoy me he despertado y he asumido todo lo que me rodea, he sido consciente de ello. La tranquilidad de la que hablaba el otro día hoy se ha visto asegurada. La mañana ha transcurrido lentamente, con suavidad. Se ha deslizado. Yo, mientras tanto, me encontraba en sus entrañas, seguro, respirando el sol de un invierno cada vez más próximos. El frío unido al calor solar hace que mi alma se sienta tranquila, que se deje querer. He puesto mi rostro al sol, lo he recibido. Era consciente de que ese momento desaparecería, de que todo era efímero, pero era eso lo que me atraía, la tranqulidad de la inestabilidad, del caos, de lo efímero, de lo que es para dejar de ser. Esta mañana he decidido que volveré a escribir y que ya es hora de empezar.
"Hola, soy Jano." Es uno de los comienzos más sencillos, más simples y por lo tanto más completos, encierra todo lo que tienes que saber de mí.
Deslízate, vamos a comenzar...
"Hola, soy Jano." Es uno de los comienzos más sencillos, más simples y por lo tanto más completos, encierra todo lo que tienes que saber de mí.
Deslízate, vamos a comenzar...
domingo, 10 de diciembre de 2006
Esto va camino del final.
Me gusta esta sensación... Estoy aquí sentado, frente a la pantalla, observando como los segundos pasan, deslizándose por la realidad. El tiempo ya no me preocupa, incluso me tranquiliza. Me siento y observo el lento trascurrir de las personas. Observo como se preocupan por ser, cuando ya son. Ese es uno de los mayores problemas que hemos tenido y tendremos siempre... Ser. Pero yo he aprendido a... escribir? Puede ser una respuesta, pero de esto no estoy muy seguro. Escribo por algunos motivos que luego, cuando me preparo para la escritura, son totalmente olvidados. Las cosas que hemos pensado cambian cuando nos enfrentamos directamente a ellas, cuando están a punto de empezar... "Nunca se yo cómo empezar, pero esto va camino del final"
Quizás esto sea un buen principio para un "bonito desorden"
Me sigo deslizando.
Quizás esto sea un buen principio para un "bonito desorden"
Me sigo deslizando.
jueves, 7 de diciembre de 2006
El espectador.
Esto sigue adelante. Sin mí. Pero sigue adelante. El otoño está resultando más lluvioso de lo que podría haber llegado a creer nunca. Todo lo que me rodea me hace sentir una nostálgia increible. Los recuerdos se apoderan de mi por los pasillos de casa, por las calles, por las azoteas. Deseo perderme en los rincones más oscuros para sentir su calor plenamente. Sentir como me invade y me llena. Haciéndome creer que estoy bien, que soy feliz. Pasear por las calles y ver las luces. Eso es lo que me proboca esta sensación. Ya no pienso en determinación, en plenitud. Ahora lo añoro. He optado por esa opción. Puede que no sea la más correcta, puede que si la más cobarde, pero es la que más tranquilidad trae.
Pasear es un poco más emocinante que antes. Ya los días están empezando a resultar incognitas que traen a la imaginación nuevas escenas que hacen que divague por otros lugares distintos a los que estoy acostumbrado. Pienso que de esa manera conseguiré soportar seguir aquí, en este lugar que cada día tiene menos sentido para mí, pero que me tiene atrapado por un periodo de tiempo determinado.
Hoy he vuelto para decir que ya me he acostumbrado a la vida, que voy a seguir... aunque alguien tenga que largarse. Pienso continuar, pues esto es lo que más me gusta. Pero...¿de qué estoy hablando? Divago sin sentido eso signifaca que cualquier cosa puede pasar, y lo mejor es que ya no soy el típico espectador que se perturba por conocer el final, por descubrir el jugo de la obra. Soy aquel que la mira inconscientemente, que la saborea por lo que es, por lo que está siendo en ese momento delante de mis ojos, y dejará de serlo en el segundo siguiente de que finalice.
Aún me quedan fuerzas... Me sigo deslizando.
Pasear es un poco más emocinante que antes. Ya los días están empezando a resultar incognitas que traen a la imaginación nuevas escenas que hacen que divague por otros lugares distintos a los que estoy acostumbrado. Pienso que de esa manera conseguiré soportar seguir aquí, en este lugar que cada día tiene menos sentido para mí, pero que me tiene atrapado por un periodo de tiempo determinado.
Hoy he vuelto para decir que ya me he acostumbrado a la vida, que voy a seguir... aunque alguien tenga que largarse. Pienso continuar, pues esto es lo que más me gusta. Pero...¿de qué estoy hablando? Divago sin sentido eso signifaca que cualquier cosa puede pasar, y lo mejor es que ya no soy el típico espectador que se perturba por conocer el final, por descubrir el jugo de la obra. Soy aquel que la mira inconscientemente, que la saborea por lo que es, por lo que está siendo en ese momento delante de mis ojos, y dejará de serlo en el segundo siguiente de que finalice.
Aún me quedan fuerzas... Me sigo deslizando.
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